Obsoletos y acongojados muros penetran mi espacio vital. No son de piedra ni marmol, es un conglomerado de voces en cadena y acapella. Ya no se si lo que quiero tiene que algo con mis deseos. Puede ser que mis aspiraciones sean ejecutadas por simple inercia y que esta duda existencialista se fundamente en un recuerdo falso.
Cuando escribo, pienso en todo aquello que suscita cierta vacilacion. Pocas cosas se de seguro, como que el mundo nunca ira a mejor, o que el hombre no es bueno, no es malo. Creamos una imagen de ellos en funcion de lo que divulgan los medios de comunicacion, cuando, en su mayoria, estos estan repletos de aquellos hombres malos que codician un poder inexistente y los heroes que sobresalen de la maleza. Este fenomeno nos lleva a pensar que somos todos heroes y somos todos el anticristo. Nuestro propio anticristo.
En el 1000, se temia al fin del Universo, propagado por una diocesis charlatana. Ahora, nuestro gran temor es nuestra propia contingencia. Que somos? Por que sufrir en vano por vivir? No seria mejor morir? Preguntas tan frecuentes que vagan entre la tierra de los muertos y los vivos.
Entonces algo tengo seguro y es que nada se acerca de mi, aunque crea saberlo todo. Sigo siendo un animal racional con su parte instintiva e irresponsable, y eso me puede llevar a saltar a las vias del tren, pararme en medio de una carretera o rodearme de estupefacientes hasta tal punto que no tendre amigos sino payasos y masajistas.
A veces pienso que seria interesante despertar en otro cuerpo, vivir otras experiencias. Pero si todos sufrimos de la misma dolencia, de que sirve cambiar el hogar?
Cada cosa que escribo es una conversacion contra mi misma. Argumento ideas contrastadas intentando encontrar algun haliciente entre medias. Tengo todo lo que propone la sociedad en su "vida perfecta": salud, familia, amigos... pero siento que no es suficiente. Eso solo es un aperitivo. nadie se atreve a abrir el meno por miedo a la opinion ajena. Por que me iba a conformar con una tapa cuando puedo llegar a saborear un entrecot? Claro que tiene un precio! Pierdes esas migas de ese aperitivo no muy copioso y aportas perseverancia.
Solo buscando la vida se puede saber que es. Prefiero imaginarme la vida como algo mas complejo y no un mero regalo. Los regalos acaban perdiendo la magia. Pero, y la vida? Ni siquiera sabemos en que consiste y ya nos vemos obligados a conjeturar sobre ella.
Vivir.
Un doctor lo concibe como la accion compuesta de acciones secundarias como respirar. Un filosofo, en cambio, no sabe como concebirlo! He ahi la maravilla de los pensadores. No son "rayados" o "drogadictos". Rayados vosotros que no sabeis, no por capacidad cognoscitiva sino por vagueria. Empobreceis la condicion humana y sois modelos o antimodelos. Se lo que no quiero ser solo mirando vuestras caras sonrientes pero perplejas. Felices en vuestra ignorancia, esa es la verdadera maldad. Solo un ser perfido seria capaz de ignorarse a si mismo deliberadamente.
Si volvemos al concepto de vida, por que lo consideramos un regalo cuando no todos lo merecen? Quiero creer que Dios nos lo dio pero no para que tengamos una cuenta pendiente con el, sino porque como buenos hijos, nos propone retos, nos rodea de obstaculos (fisicos y metafisicos) pero sin saber quienes alcanzaran su meta ante la incipiente adversidad.
Soy un prospecto de vencedor. Las reglas me las dicta mi propia moral y la competencia incompetente.
jueves, 11 de febrero de 2010
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